Muchas veces dejamos nuestros deseos en eso, en meras declaraciones de intenciones. Luego nos dejamos llevar por la inercia, la rutina, los miedos, las inseguridades… y cuando termina el año nos damos cuenta que, de aquello que deseamos, poco se ha cumplido. Lo más curioso es la cantidad de gente que se lava las manos en tan triste resultado: “es que tengo mala suerte”, “es que es muy difícil”, “es que el mundo está contra mí”.
No. Son muchas las cosas que podemos hacer, mucho lo que está dentro de nuestro “círculo de influencia”. Tenemos por delante 365 días, de 1440 minutos cada uno. Tenemos un montón de capacidades y de recursos que podemos movilizar. ¿Por qué no hacerlo? ¿Por qué no empezar ya mismo?
Por supuesto, hay cosas en la vida que escapan a nuestro control. Qué le vamos a hacer, la vida es así. Pero incluso en esas circunstancias, podemos elegir cómo afrontarlas.
Así que al 2010 yo no lo le pido nada. Sólo espero de mí mismo ser capaz de poner toda la carne en el asador, de actuar sobre todo aquello que está a mi alcance para perseguir mis metas y mejorar mi vida y la de los que me rodean. Y la capacidad de ir aceptando lo que venga con la mejor de las disposiciones.
Si está todo inventado: “La serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar aquellas que puedo y la sabiduría para conocer la diferencia.”
Archivos por etiquetas:vida profesional’
Para el 2010 quiero…
Jueves 31 diciembre, 2009
Retirado con 400.000 Euros
Lunes 24 noviembre, 2008
Esta es la historia de Fernando. Le hemos cambiado el nombre porque quiere mantener la intimidad. Pero nos ha contado como lo ha hecho para que pueda ser de inspiración para otros. No tanto por el método sino por la decisión de hacer con su vida lo que siempre ha anhelado.






















Comentarios recientes